¡Feliz día, madres del mundo!

¡Feliz día, madres del mundo!

Los orígenes de esta celebración vienen de la civilización egipcia, donde la Diosa Isis, conocida como la «Gran Madre» era objeto de culto y homenaje. En la antigua Grecia era la Diosa Rea, madre de los Dioses del Olimpo, y en el Imperio Romano se rendía culto a la Diosa Cibeles, la Diosa Madre.

El catolicismo en Europa transformó esas celebraciones en honor a las diosas madres y lo trasladó a la Virgen Maria. El 8 de diciembre de 1954 el Papa Pío IX declaró que en esta fecha se celebrara el Día de la Madre en honor a la Inmaculada Concepción. De hecho, en algunos países, como en Panamá se sigue celebrando el Día de la Madre el 8 de diciembre. Es en 1965 cuando el Día de la Madre se traslada al primer domingo de mayo, tal y como lo conocemos hoy.

Se cree que las madres comparten un manual secreto en el que se instauran una serie de expresiones y comportamientos que forman parte de aquello que denominamos «cosas típicas de madre». Consiste en un código que ejercen a rajatabla… y que repiten como si de un mantra se tratase.

Uno de sus argumentos mas razonados y que no dan lugar a replica es el típico…. «¡Porque lo digo yo y punto!”, le sigue otro que siempre nos rompe los esquemas… «¡Como vaya yo y lo encuentre…!» y no me digas como, pero lo encuentran, de hecho, yo creo que en el manual este de las madres también les enseñan magia. No hay que infravalorar la capacidad que tienen de llamarte por el nombre de tus hermanos y que encima la respondas.

Este manual también les enseña la manera dramática de exclamar cuando se sientan en el sofá, suspirando y utilizando esa coletilla de… «¡Es la primera vez que me siento en todo el día!»

Las madres tienen sus dichos y refranes para solventar o esclarecer cualquier tipo de asunto. Son pequeñas píldoras de sabiduría que han ido recopilando con el paso de los años y que tienen a bien aprovechar para soltarlas en cualquier situación.

Y con esta sabiduría generacional heredada nos damos cuenta de que el amor maternal no tiene límites y cada madre quiere a su manera. A ciencia cierta, todas las madres quieren lo mejor para sus hijos/as, aunque en ocasiones cometan algún error. Existen diferentes clases de mamás definidas por los especialistas basándose en la forma en la que educan. Seguro que ves reflejada a tu madre en alguno de los siguientes perfiles que la psicóloga Úrsula Perona nos plantea.

  • La Mamá Medusa: La  evidencia este estudio divulgada en Informes Psicológicos, describe a la madre autoritativa o democrática es la que es capaz de establecer normas claras.

Estas mamas son las que razonan de forma afectuosa y respetuosa y confían en que las consecuencias por el incumplimiento de esas normas serán las que motoricen el aprendizaje de los hijos/as.

No imponen ordenes, pero sí son firmes en lo que les piden a sus hijos, sin dejar de ser cariñosas y tiernas. No utilizan el miedo ni los castigos, por el contrario, razona con el niño y escucha su punto de vista aún sin estar de acuerdo.

Caracterizada por ayudar a sus hijos/as sean independientes,

anima a la reflexión sobre las posibles consecuencias negativas que tienen los actos, Manifiesta a sus hijos lo que espera de ellos teniendo en cuenta su edad y su nivel de madurez.

  • La mamá tigre: Es una madre muy exigente y autoritaria. Orientada en lograr la perfección de sus hijos a partir de una disciplina férrea (las normas no se discuten). Convencida de que así garantiza el éxito de sus hijos/as.

La mamá tigre puede conseguir tener un hijo/a brillante en los estudios o un virtuoso en una práctica deportiva o artística. Cabe preguntarse si sus hijos son felices mientras alcanzan esos resultados.

  • Mamá Delfín: Están capacitadas para mantener equilibro: están atentas a las necesidades y demandas de sus hijos, saben ponerles límites, pero dejan el espacio suficiente para que los niños vayan asumiendo responsabilidades y autonomía. Este tipo de madre es sin duda el más diligente, pues como los delfines, se mantienen cerca de sus pequeños, pero dejándoles espacio para experimentar.

La OMS para El Día de la Madre, nos propone que sea un día para dar (un donativo para el Día de la Madre). Ya que, son muchas las madres que sufren y mueren cada año. Cada minuto, muere una mujer a consecuencia de complicaciones en el embarazo y el parto. La OMS cita que las madres y los niños sanos son la verdadera riqueza de una sociedad. Este Día de la Madre, le pedimos que celebre la maternidad en su país. Sin madres sanas, no podemos tener familias y comunidades sanas.

Existen otras muchas formas de regalo, la comprensión y la ayuda ante la depresión es un trastorno mental frecuente, que de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Saludafecta a más de 300 millones de personas en el mundo, siendo más común en mujeres que en hombres. Hablar de depresión nunca es algo fácil para quienes la padecen. En el caso de las madres lo es aún más, pues, aunque cada día se hable más de «maternidad real«, aún se espera que las madres siempre estemos radiantes de felicidad.

Las madres son el comienzo de la vida, la protección, la alegría y la esperanza. Ser madre no solo significa criar y satisfacer las necesidades de sus hijos. Representa el amor y el apoyo incondicional en su desarrollo como persona

Hoy queremos una vez más, rendir homenaje a todas las madres del mundo y felicitarlas en el Día de la Madre y por supuesto para agradecerles el manual secreto de “cosas típicas de madre” que se hereda generación tras generación.

¡Felicidades, mamá…!

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