10 claves para el emprendimiento en profesiones sanitarias

10 claves para el emprendimiento en profesiones sanitarias

El paulatino resurgir de la economía, tras los largos años de crisis, ha dejado, en muchos casos, estragos importantes y gran incertidumbre en el entorno laboral del profesional sanitario. Ante esta situación, cada vez son más los que se plantean caminos alternativos como apostar por ser emprendedores y establecerse por cuenta propia ofreciendo, por ejemplo, servicios asistenciales, de asesoramiento o de educación sanitaria.

Sin embargo, no siempre es sencillo abrirse paso al mundo empresarial pues, más allá del espíritu vocacional de estas profesiones, se requiere de una serie de aptitudes y recursos muy concretos para poner en marcha un proyecto con éxito.

David Díaz, profesor de Empresa e Iniciativa Emprendedora en la Escuela Internacional de Ciencias de la Salud y socio director de Mundo Franquicias, uno de los portales de franquicias líderes en España, cuenta con una amplia experiencia profesional en el mundo del emprendimiento. En esta ocasión, nos ha relatado las que considera que son las 10 claves necesarias para tener éxito si deseamos emprender en el mundo sanitario.

  1. Tu perfil

Lo primero que debe analizar un emprendedor antes de ponerse en marcha es su perfil. Cuáles son tus actitudes y cuáles son tus aptitudes. Qué aspectos dentro de tu personalidad son más potentes, ¿tu capacidad de liderazgo?, ¿tus habilidades negociadoras?, ¿tu capacidad para asumir riesgos? O qué aspectos dentro de tu formación o dentro de tus conocimientos pueden favorecer tu iniciativa emprendedora, ¿conoces muy bien un sector o una actividad concreta?, ¿has identificado una necesidad no satisfecha dentro de un determinado colectivo vinculado a tus conocimientos?

  1. Lo que te apasiona

¿Qué es aquello que te apasiona? ¿Cuál es esa actividad que harías cotidianamente, aunque no te pagasen por ello? Esta es una clave muy importante porque, en el camino del emprendedor, la resistencia es un factor fundamental para la supervivencia de la empresa que se funda. Para ello, el profesional sanitario, y futuro empresario, debe estar dispuesto a luchar de manera continua porque cree en el modelo de negocio que ha elaborado y porque le apasiona la actividad que desarrolla; convirtiéndose en factor decisivo. En este sentido, tu profesión sanitaria, que es muy vocacional, será tu gran aliada.

  1. La actividad del negocio que quiero emprender

El producto que comercialices, el servicio que prestes, o la actividad principal que desarrolles, se convierten en el elemento esencial de la empresa que pretendes emprender. Resulta evidente que las propuestas de negocio se diferencian por diversos factores, pero de todos ellos, la propuesta de valor que hagas a tus clientes potenciales será el elemento primordial. El sector sanitario está muy abierto a nuevas propuestas de valor, porque la salud de las personas, en países desarrollados, se ha convertido en cuestión cotidiana de consumo.

  1. El entorno

Cómo y en qué circunstancias voy a desarrollar mi empresa, se manifiesta como un principio básico del emprendimiento. Así, el emprendedor debe analizar cuáles son las posibles barreras de entrada con las que se puede encontrar a la hora de montar un negocio y qué factores pueden influir en ello, desde el punto de vista legal, social, medioambiental y tecnológico, entre otros. También como emprendedor debes conocer el sector de la actividad sanitaria, a tus competidores y a todos aquellos agentes externos e internos que pueden influir en el devenir de la empresa que pretendes poner en marcha.

  1. Los clientes

Hoy en día, el centro de la empresa es el cliente. El emprendedor debe conocer muy bien a sus clientes. ¿Quiénes son?, ¿Qué necesidades tienen?, ¿Quién compra?, ¿Por qué compran? Y así una larga lista de preguntas, que se deben contestar de manera precisa, para identificar muy bien al consumidor y desarrollar una estrategia adecuada que permita, con tu producto o tu servicio, satisfacer sus necesidades y en el sector sanitario existen muchas. Créeme.

  1. La comercialización

Es la actividad comercial dentro de la empresa, lo que permite que los productos lleguen al consumidor o que se presten los servicios, en nuestro caso sociosanitarios. De esta manera, el emprendedor debe analizar muy bien factores clave como: sus canales de distribución, la acción comercial que desarrollará como empresario, la que desarrollarán los empleados (si los tiene) y cómo se articula la relación con los clientes, como piedra angular del desarrollo de un negocio. Como verás, centrarnos en el cliente, sigue siendo el objetivo primordial.

  1. El marketing y la comunicación

Una frase muy repetida en el entorno emprendedor es: “no es tan importante lo que se vende, sino cómo se vende”. Aunque esta afirmación no está lejos de controversia y tiene muchos matices, lo cierto es que evidencia la importancia de las estrategias de marketing y comunicación como factores para acercar a los clientes nuestro producto o nuestro servicio. Además, hoy en día, estas técnicas evolucionan tan deprisa que acciones que hasta hace muy poco tiempo eran súper eficaces, ya se han quedado obsoletas. No puedes dejar de analizar las acciones de marketing off-line, pero mucho menos, las acciones de marketing on-line, que puedes desarrollar para llegar a tus clientes.

  1. La planificación

La causa fundamental del fracaso de los proyectos empresariales, es la falta de planificación del empresario. Muchas veces, se emprende, sin darle a la planificación de un proyecto, el auténtico valor que tiene. Una correcta planificación de todos los recursos clave del proyecto es vital. Siendo así, tenemos que evaluar los recursos económicos y financieros necesarios para la puesta en marcha, la evolución y el mantenimiento del negocio; presupuestando minuciosamente todos los apartados relativos a costes y gastos y pronosticando muy bien los ingresos. Es importante recordar que la calidad y validez de los datos con los que realizamos una planificación se antojan como indispensables. No merece la pena planificar sobre la base de información no realista, ni caer en la trampa del autoengaño. Insisto, la información con la que el emprendedor va a tomar decisiones, debe ser lo más veraz y precisa posible.

  1. Las nuevas tecnologías

No estoy citando nada nuevo, aunque las nuevas tecnologías sean un factor clave. Pero lo cierto es que son nuevas cada día. Asistimos cotidianamente a los avances tecnológicos que se producen en nuestro entorno y debemos convivir con ello. Como consumidores, pero más aún si cabe como empresarios, porque es lo que demandan nuestros clientes, nuestros aliados, nuestros proveedores y el entorno en general que influirá en la empresa del sector sanitario que pretendemos crear.

  1. La innovación

En la actualidad, los modelos de negocio evolucionan a una velocidad vertiginosa. Una clave para la supervivencia y el éxito es incorporar constantemente al negocio que pretendo emprender factores innovadores que mantengan y refuercen la relación que tengo con mis clientes. No se puede perder de vista que estar vinculados continuamente con nuestros clientes es la clave de todas las claves. E innovar, acercándoles nuevas propuestas atractivas de productos, servicios, procesos, en estrategias de marketing y comunicación, etc. es lo que conserva viva la relación que mantenemos con ellos. Emprender en propuestas de negocio obsoletas, estáticas o arcaicas, es muy arriesgado. Emprender en propuestas de negocio novedosas supone, además, asumir el reto de mantenerse en la evolución continua del modelo de negocio, si queremos perdurar en el tiempo. No es fácil, pero es clave.

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