Los riesgos de salir a correr a deshoras

Los riesgos de salir a correr a deshoras

En los últimos años el running se ha puesto tan de moda que es habitual ver a corredores en los parques a cualquier hora del día. La venta de dispositivos y ropa técnica para practicar este deporte se ha disparado y la sociedad va cogiendo, cada vez más, conciencia saludable.

Esta nueva mentalidad está muy bien, pero hay que tener algunas precauciones, ya que salir a correr sin unos conocimientos previos puede ocasionar graves problemas de salud. “La enfermería desde sus inicios ha sido quien ha guiado a la población en hábitos saludables. Todos los deportistas que quieran asegurarse de estar sanos deben ser controlados y coordinados por la enfermera deportiva y así les ayudarán a saber cuándo acudir al profesional adecuado en cada momento”, explica Alejandro Blanco, enfermero deportivo y profesor de la Escuela Internacional de Ciencias de la Salud.

La moda actual hace que muchas veces la gente tienda a sobreentrenar, incluso en momentos en los que es muy perjudicial para ellos.

“En verano, entre las 12.00 y las 18.00 en España son, lógicamente, las peores horas para correr porque son las de más calor. Lo recomendable es salir pronto por la mañana, pero también es importante coger el hábito de levantarse con tiempo suficiente para alimentarse e hidratarse correctamente antes de comenzar el ejercicio. Esto implica a su vez acostarse antes porque hay que recordar que el ejercicio es salud sólo si se combina correctamente con un descanso suficiente y una alimentación adecuada”, resalta Blanco.

Para él, todo el mundo puede correr, pero partiendo de la base de que la carrera es un deporte bastante más agresivo que nadar o pedalear, recomienda asegurarse que las articulaciones, grupos musculares y corazón pueden hacerlo.

“Algo importante es que, aunque lleves corriendo 10 años, debes realizarte una evaluación deportiva que incluya una prueba de esfuerzo para prevenir lesiones y patologías asociadas al incremento de trabajo cardiaco y músculo-esquelético, subraya el enfermero.

Asimismo, Blanco puntualiza que salir a correr, por ejemplo, en agosto a las 14.00, “implica someter al organismo a un gran esfuerzo para obtener poca recompensa”. “El exceso de sudoración comprometerá tu estado cardiovascular y lo más normal es que corras menos, más lento y con mayor sensación de fatiga”, recalca.